Obras Póstumas

La pantalla, tanto por su condición de fuera de lugar, como por sus implicaciones simbólicas, se instituye sin duda en eje de la construcción de la imágenes. La tradición impuesta por la lógica de la perspectiva geométrica y los distintos dispositivos de iconización de ella derivados, hacen de la pantalla, como tal, un elemento de visualización de primer orden. Es el lugar de la imagen. La superficie por excelencia a ella destinada. Pero lo que la diferencia del lienzo, o del muro, es el tipo de imagen que su condición implica. La pantalla sólo lo es en función de una imagen proyectiva, cuya formación está regida por las leyes de la óptica. Una condición que implica al tiempo las cualidades de accesibilidad y visibilidad. Ramón Esparza“Escenas de la pantalla”